¿SÍISMO CRÓNICO?

jueves, 16 de abril de 2015
¿Alguna vez has sentido que sencillamente no puedes decir: NO?






Te aseguro que muchos hemos sufrido a lo largo de nuestras de vidas de este galopante mal, creo sin temor a equivocarme que todos pasamos por una etapa (o varias) de síismo crónico.

¿Qué es el síismo crónico?

La mejor manera de explicarlo es con un ejemplo: ¿Puedes prestarme tal cosa? ; ¿puedes ayudarme con esto? ; ¿puedes hacerme lo otro? ... creo que ya te imaginas el cuadro y allá vamos... Es así cuando podemos pasarnos la vida haciendo cosas que no queríamos, podíamos o sabíamos, todo por pena, culpa, vergüenza o sencillamente tenemos ese gran mal, no sabemos  decir NO.

Esto puede convertirse en un flagelo, no me malinterpretes, no me refiero a que nunca ayudes a nadie o nos pasemos la vida por allí siendo egoístas, viviendo para nuestros propios deseos y necesidades solamente, sino que seamos asertivos acerca de la ayuda que prestamos. 

Resulta agotador vivir complaciendo peticiones, o acaso no recuerdas lo cansado (a) que te has sentido luego de un ataque de síismo, vaya... realmente quedaste agotado (a) luego de todo eso ¿verdad? y te preguntas ¿Por qué simplemente no pide decir NO?

Además, seamos sinceros, por cada síista crónico hay un pedigüeño crónico, ya lo sabemos, todos le hemos conocido, es el tipo de persona que siempre necesita algo de ti (muchas veces cosas que puede hacer por sí mismo), y casualmente esta persona nunca está disponible cuando seas tú quien lo necesite, es decir, su vocación es pedir no ayudar, esto puede dejarte cargado e incluso molesto (a).


Podemos ayudar a los demás, pero no hagas cosas con las cuales te sientas incómodo (a), igual no tiene sentido, porque lo harás  de mala gana y la gente se da cuenta cuando tú actitud no es sincera, así que de todas maneras  quedas mal, justo lo que deseabas evitar, ¡que irónico verdad! incluso a veces una ayuda puede ser más contraproducente que acertada.

Entonces, ¿qué hacer? tranquilo (a) no todo está perdido, siempre hay maneras de ser educado y hacer de forma significativa aquello que quieras  por otras personas, de buena gana y sin esperar nada a cambio (una verdadera empatía), no por obligación.

ALGUNAS FORMAS DE DECIR NO Y NO MORIR EN EL INTENTO:

NO, pero gracias por  pedírmelo. Esta es muy buena, porque agredeces y al mismo tiempo dejas a la persona sin oportunidad de replicar.

NO, estoy ocupado haciendo tal cosa (lo que estés haciendo en el momento)... pero que sea cierto, todos tenemos cosas que hacer, no estamos disponibles todo el tiempo.

NO, no, sé cómo hacer eso que me pides. No tienes porque saberlo todo, si no conoces cómo hacer algo, simplemente dí la verdad, seguramente otra persona podrá ayudarle y lo hará mejor que tú.


NO, en este momento no tengo tiempo, tal vez en otra ocasión que surja más adelante. Aquí dejas claro que no estás disponible, pero te muestras dispuesto a ayudarle en un futuro con otra eventualidad, así que dejas una ventana abierta.



Buscando otras formas de decir NO, me puse a preguntarle a algunos buenos amigos y mira lo que salió:

-  Le digo: en este momento no puedo, pero le doy algunas orientaciones que le permitan hacerlo por sí mismo (a). Esto si es un amigo o amiga, si es alguien a quien no conozco, y me pregunta por red social simplemente no le respondo, si me pregunta en persona le doy una corta orientación o le digo que no sé (cuando realmente es así), pienso que si me buscan es porque creen que puedo aportar algo.  (R. Yépez)

-  Yo digo la verdad, estoy ocupada en este momento no puedo hacerlo y listo. (L. Hurtado)

- Dependiendo del favor jaja, pero en mi caso depende del porque no lo quiero hacer, si estoy comprometido con otra cosa o actividad, entonces le digo que no, pero le digo la razón, pero en caso de no tener algún motivo le digo que no puedo, en vez de decir que no quiero. (J. López).

- Le diría: Disculpa pero no puedo por razones personales o convicción propia, pero depende de cuál sea la petición o favor. (L. Herrera).

- Simplemente digo no puedo,  la verdad que no tengo lío para decir que no puedo. ( A. Pichardo).


Finalmente, creo que simplemente el decir que NO, es un derecho que todos tenemos, así que ejércelo con responsabilidad y de manera asertiva, sin sentirte culpable, recuerda que parte de ser felices es sentirnos cómodos con lo que hacemos y somos. Al decir NO a todas aquellas cosas que te incomodan y no te nutren en ningún sentido, lograrás  una gran liberación en tu ser interno, y como dice una mujer muy sabía que conocí:

"A veces hay que cerrar puertas para que otras se abran".


¿Y tú? ¿Conoces alguna otra manera de decir NO? ¿Haz vivido alguna experiencia de síismo?
Compártela con nosotros.



 


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno, lo tendré en cuenta

José Valle Valdés dijo...

Interesante tema, amiga. Creo, que he padecido de síismo —aunque no crónico—. Sobre todo a los amigos, es muy difícil decirles que no. Pero, tengo que aprender a decir NO, porque es muy cierto que muchos se aprovechan.

Abrazos

Isabel Maduro dijo...

Gracias por comentar, todos debemos hacerlo en ciertas ocasiones por nuestro propio bien. Saludos.

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